El destino les tenía preparado algo importante. Eugenia Svoboda, dueña de “Nordicus”, box ubicado por 25 de Mayo, aún recuerda entre sonrisas, cómo nació su historia de amor con Diego Pece, coach del lugar. ¿Lo curioso? Él era profesor y recepcionista, mientras que ella era sólo una alumna. Con el tiempo se fueron conociendo y entendiendo, a tal punto, que actualmente, ambos trabajan juntos y sueñan con llevar a sus alumnos, a lo más alto.

“Fue todo sin buscarlo. Diego trabajaba en el gimnasio al que íbamos antes y entrenaba a los chicos, nunca entablamos ninguna charla, ni nada. Simplemente se dio por pura casualidad”, dijo Eugenia, sorprendida por lo lejos que llegaron juntos. “Un día, el dueño del gimnasio tenía una perrita y justo me pidió a mí, que la lleve porque él estaba de viaje y luego iba a retirarla de allí.  Entonces simplemente empezamos a hablar de la perrita con Diego y así nos conocimos. Se fue dando sólo, siempre hablábamos de crossfit, que era lo que más me gustaba y después fuimos hablando más que nada por WhatsApp y compartimos un par de entrenamientos. Él es atleta, yo solamente entrenaba en el gimnasio”, contó Svoboda, sobre cómo gracias a una simple charla, empezó todo.

Actualmente, ambos se dedican de lleno al Crossfit, aunque no siempre fue así. Eugenia estudiaba abogacía y Diego, nutrición. Sin embargo, decidieron abandonar todo para cumplir su sueño: trabajar en lo que aman y tener su propio box.

“Desde que abrimos en 2017, los dos estamos completamente metidos en el box. Me faltaron pocas materias de abogacía, alrededor de seis. Él estudiaba nutrición. Los dos dejamos las carreras para dedicarnos absolutamente al box. No me imagino haciendo otra cosa”, dijo Eugenia. “Él enseñaba y también trabajaba en recepción. Siempre compitió y desde que comenzó a hacer crossfit, encontró su deporte. Pasó por varios, hacía tenis y, en Jockey Club, rugby. Tenemos muchos alumnos que lo siguen de ahí”, contó sobre Diego, que no siempre se dedicó meramente al deporte de alto rendimiento.

Ambos, viajaron por varios rincones del mundo para seguir practicando esta disciplina. Nunca pensaron que, gracias a esas “escapadas”, en parte recreativas, surgiría la idea de tener su propio establecimiento.

“Fuimos a Cancún (México), a Buenos Aires y a Chile. Allí Diego participó del torneo ‘Wodstock’. Son competencias súper importantes”, dijo “Euge” sobre su pareja.

¿En qué momento surgió la idea? “Nos habíamos ido de vacaciones a Bariloche y fuimos a entrenar a un box muy hermoso de allá, súper humilde. El dueño nos vio entrenando juntos y observó que sabíamos. Entonces, después de la clase, nos dejó solos porque teníamos una planificación. De repente, nos empezó a hablar y a decirnos ‘chicos a ustedes se los ve como una pareja que les gusta mucho esto. ¿Por qué no se ponen un box en Tucumán?’ En ese momento, que sólo había dos en la provincia, al escuchar eso, nos miramos y nos reímos, aunque pensamos que sería hermoso”, contó la dueña de “Nordicus”, que más adelante pudo culminar el proyecto. “A medida que fue transcurriendo el año, seguíamos hablando y soñando. Veíamos cualquier local por la calle y decíamos ‘Mira ese podría ser alto box’, jaja. Estábamos obsesionados con el tema, lo hablábamos todos los días y en un momento me dice ‘busquemos un local’”, agregó.

Con el tiempo, Eugenia (33) y Diego (26) lograron cumplir varias metas que tenían. Hoy con orgullo, ven el crecimiento de sus alumnos y también el de su hijo Ciro.

“Ahora se está haciendo el ‘Open’ a nivel mundial para entrar a los ‘Crossfit Game’ y tengo dos alumnos que están inscriptos. Es emocionante verlos y apoyarlos. Eso en Tucumán es algo que no se ve todos los días. Con respecto a Ciro, ahora en mayo va a cumplir los dos años y le encanta el gimnasio. Él va al box y se divierte un montón, es como un parque de diversiones. No lo llevamos todos los días por el tema de la pandemia, pero cuando era bebé antes de todo esto  de la covid-19, él iba todas las mañanas con nosotros. Todo el mundo lo conoce, siempre digo que tiene un millón de tíos. Todos lo alzan y es súper sociable”, dijo Eugenia sobre el que será su sucesor en “Nordicus”.

“Nos encantaría que haga deportes, si le gusta el crossfit buenísimo, pero que haga alguno, que siga una vida saludable”, agregó sobre su pequeño, que ya juega con varios elementos del gimnasio.

Los dueños del box, cuyo nombre surgió por la serie “Vikingos”, esperan que su pasión por el deporte siga creciendo, obviamente sin descuidar los sueños de sus alumnos y el de su hijo. Pese a todo lo vivido, ellos confían en que lo mejor está por venir. “Gracias por el amor que nos hacen sentir y por acompañarnos desde el primer día”, cerró.

(Producción periodística de Gonzalo Terrazas Cabrera)